Lo que la Educación Social no necesita explicar.
Hola a todas y a todos, bienvenidos a este pequeño rincón donde las ideas se encienden en red.
Hoy quiero compartir algo muy personal: qué es para mí la Educación Social. Y he decidido hacerlo a través de un vídeo, sin palabras, solo con imágenes reales de mi vida y con la música de Viva la Vida de Coldplay sonando de fondo, porque a veces lo que somos se explica mejor desde lo que sentimos.
Para mí, la Educación Social es vida. Es todo lo que aparece en ese vídeo y mucho más. Son los trabajos y tareas que he ido realizando a lo largo de mi formación, que no solo me han enseñado contenidos, sino a mirar el mundo con otros ojos. Son horas de esfuerzo, de aprendizaje, de equivocarme y volver a intentarlo. Son experiencias que me han hecho crecer, no solo como estudiante, sino como persona.
También aparecen manifestaciones a las que he asistido, porque la Educación Social es compromiso. Es implicarse, posicionarse, defender derechos y no permanecer en silencio ante las injusticias. Educar socialmente es estar, es participar y es creer que el cambio es posible.
Pero la Educación Social no se queda en lo académico o en lo profesional. También es cuidar a los tuyos. Es estar presente en lo cotidiano, en lo sencillo, en aquello que parece pequeño pero lo es todo. Por eso en el vídeo aparece Bimba, mi perra, mirándome con ese cariño tan sincero. Porque cuidar, acompañar y crear vínculos afectivos también es Educación Social. Es entender el cuidado como una parte esencial de la vida.
Y aparece mi abuela riéndose conmigo, porque la Educación Social es relación, es compartir tiempo, es escuchar, es disfrutar de la compañía. Es valorar a las personas mayores, aprender de ellas y entender que el bienestar emocional es fundamental. Esa risa representa lo humano, lo cercano y lo real de esta profesión.
Para mí, la Educación Social es creatividad. Es buscar nuevas formas de llegar a las personas, adaptarse a cada situación y encontrar caminos distintos cuando los de siempre no funcionan. Es imaginar, innovar y no rendirse.
También es disfrutar. Disfrutar de los pequeños logros, de los momentos compartidos, del proceso, incluso cuando no es fácil. Porque es una profesión exigente, pero profundamente gratificante.
La música que acompaña el vídeo no es casual. Viva la vida habla de cambios, de aprendizajes, de caídas y de volver a levantarse. Y eso es, para mí, la Educación Social: un camino que transforma, que remueve y que deja huella.
Y, sobre todo, la Educación Social es vocación. Es elegir este camino con el corazón. Es sentir que estás donde quieres estar. Es querer dedicar tu vida a acompañar, cuidar, escuchar y luchar por una sociedad más justa y humana.
Porque la Educación Social no es solo lo que hago.
Es lo que soy y cómo vivo la vida.
Qué bonito el vídeo! ojalá toda la gente que se dedica al mundo social tenga las mismas ganas y la misma vocación que tú, enhorabuena
ResponderEliminarGracias Dicanbe por el comentario tan positivo, comentarios así me alegran el día :). Me encanta poder transmitir esa vocación de la que tu bien hablas.
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