La IA como Aliada en mi Aprendizaje (IA Máster)

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Durante esta semana me ha tocado el rol de IA Master dentro de mi blog, por lo que he decidido investigar y trabajar con una de las herramientas de inteligencia artificial más conocidas en la actualidad: ChatGPT.
Para ponerla en práctica, le pedí que me añadiera una fotografía en la que yo no aparecía. Tras varios intentos y diferentes resultados, finalmente me he quedado con la primera imagen generada por ChatGPT. La razón principal es que en los siguientes intentos aunque la imagen estaba bien creada las caras, no parecían realmente las nuestras, ya que la inteligencia artificial nos modificaba demasiado el rostro y perdíamos nuestra esencia y nuestros rasgos faciales. Sin embargo, en la primera imagen conseguía un resultado más natural y creíble, por lo que he decidido seleccionarla como la mejor opción. 
He utilizado ChatGPT, porque considero que es una herramienta muy útil en todos los ámbitos que puedan surgir, especialmente en el educativo y profesional. Permite resolver dudas de forma rápida, obtener ideas, mejorar, textos, investigar sobre diferentes temas e incluso desarrollar la creatividad. En mi día día como estudiante de educación social, me ayuda a organizarme y a encontrar soluciones a situaciones que se me pueden plantear.
Por ello, puedo decir que ChatGPT se ha convertido en un recurso de apoyo completo, capaz de adaptarse a cualquier necesidad o duda que me surja, facilitando mi aprendizaje y el trabajo de una forma más dinámica y accesible, aunque como toda inteligencia artificial tiene sus fallos yo en la mayoría de veces suelo recurrir a ella.
Mi primera reflexión ética sobre la IA en Educación Social
Como estudiante de primer año de Educación Social, estoy empezando a usar IA para mis trabajos (como el vídeo que hice para la clase de pensadores), y me he puesto a pensar en sus implicaciones éticas.
Sesgos: La IA aprende de datos humanos, y si esos datos están llenos de prejuicios (machismo, racismo, clasismo), los reproduce. Me preocupa que pueda etiquetar a personas de barrios vulnerables como “problemáticas” sin conocerlas. Como futuro educador social, no quiero que una máquina decida por mí quién tiene potencial y quién no.
Privacidad: Para funcionar, la IA necesita toneladas de datos. Trabajo con menores, migrantes, personas en exclusión… ¿Qué pasa si subo historias personales sin darme cuenta? La confidencialidad es sagrada en mi profesión. Mi norma será: nunca datos identificables sin consentimiento expreso.
Accesibilidad: La IA puede ayudar mucho (traducciones, textos sencillos), pero necesita internet y dispositivos que no todos tienen. Quiero usarla para apoyar a quienes menos recursos tienen, no para ampliar la brecha digital.
Conclusión personal: La IA es una herramienta potente, pero no infalible. Como futura educadora social, mi ética debe estar por encima de la tecnología. La usaré con criterio, siempre priorizando la dignidad y equidad de las personas con las que trabajaré








Imagen generada por ChatGpt

Comentarios

  1. Tienes mucha razón!!! Yo no se que hubiera hecho en muchos trabajos sin CHATGPT jj, es una muy buena ayuda, aunque pienso que a la larga nos va a terminar haciendo "inutil" a los humanos si no le damos un uso responsable. Que opinas tu Alba, crees que llegara muy lejos si no le damos ese uso responsable ??

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  2. Hola Carla!! totalmente!! Yo también me he visto salvada más de una vez.
    Pero pienso como tú, todo depende de cómo la usemos. Si dejamos que piense por nosotras, mal… pero si la usamos como apoyo, puede ser una herramienta súper útil. Al final, la clave está en usarla con cabeza y de forma responsable

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